domingo, 22 de julio de 2018

Viendo la TV 1


Un querido amigo francés Gerad S. fue quien me lo dijo hace tiempo.

Me dijo un día, en francés evidentemente:

Querido Marcos, hay dos formas de ver la TV.
Una forma es que te sitúas detrás y te quedas con cara de embobado viendo la maravilla técnica de lo que es una TV. 


La sincronización perfecta de los haces de luz    -en aquel tiempo no había TV de plasma-    es un milagro de la técnica.

La segunda forma es que sitúas delante y te quedas con cara de bobo viendo como una maravilla de la técnica sirve para emitir tanta tontería y estupidez que nos aliena y nos atonta".



Yo soy de los que veo la TV porque está encima del mueble    -prefiero más escuchar música o estar y trabajar con el pc-    pero a veces ocurre que también la veo.

Una de las ocasiones fue hace poco, habían retransmitido la final de la copa del mundo de fútbol. 

Decidí ver el partido y vi la continuación de la programación.
No es importante hablar de la cadena de retransmisión porque a fin de cuentas la mayoría retransmiten en aras de captar la atención del público el mismo tipo de programas y en los noticiarios las mismas noticias.

En la que estaba viendo, concretamente un noticiero fue espeluznante lo que vi.

Absolutamente casi todas las noticias fueron en cascada una sucesión de hechos violentos que se narraban.

Las violentas celebraciones en el país de quien había ganado la copa del mundo de fútbol.
Violencias en la franja de Gaza y Cisjordania por decisiones políticas.
Declaraciones de jefes de estado conteniendo e incitando a la violencia.
Los muertos en las pateras al huir del hambre y la misera.
Corrupción, ….

Pero, la más espeluznante, con aviso de la presentadora acerca de la crueldad, el asesinato bajo forma de ejecución de unos rehenes que en África habían sido acusados de pertenecer a un ejército enemigo.
Se trataba específicamente de dos mujeres y tres niños uno aún en edad de lactancia y sujetado en la espalda de su madre.
Violencia con golpes ejecución por disparo inclusive al bebé….
…sin palabras.

Sin palabras, pero con estupor, rabia, dolor, lágrima y sensación de hartura.

Es inaceptable, cuesta de creer que en el siglo XXI siga pasando y empiece a pasar esto.

Lo que me indigna es también el hecho de que solo sean estas noticas las que tienen hueco.

Es un lavado de cerebro sistemático. Es una forma de aleamiento. Es una forma de incitar miedo e inseguridad. Es una forma de inducirnos a pensar que, aunque estemos mal estamos un poco mejor que mucha gente.

Quién escoge las noticias y en base qué. Qué criterios, que objetivo se busca.

Pienso que también en los noticieros se deberían divulgar noticias que ensalcen las capacidades del ser humano, que hablen de logros positivos, que inculquen esperanza.

Cada vez estoy más convencido que el objetivo que esta sombra quiere es que el ser humano, individual y colectivamente dejemos de sentir la divinidad en nuestro interior y no la veamos ni en nosotros ni en el exterior.

Cada vez estoy más convencido que debo de seguir viendo la TV pero porque está encima del mueble y que he de escoger, si quiero verla, muy bien lo que quiero ver, porqué y para qué quiero ver lo que vea.











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