domingo, 11 de agosto de 2013

No es cómo lo creía



Tengo un recuerdo de mi infancia.

Ese recuerdo que guardo de mi infancia es una escena, de lo más común en cualquier familia, una escena en el que mi padre, junto a mi hermana y mi hermano hablándonos hacía cuentas, y haciendo cuentas decía:

“A ver en el año 2000 tu tendrás 41 años, tu hermano tendrá…. tu hermana tendrá… yo tendré… bueno a lo mejor ya no llego…”

Eso ocurría en los años 70.

Y en la década de los setenta el año 2000 me parecía y me sonaba a ciencia ficción. Me resultaba enigmático, misterioso, un tanto oscuro y alucinaba con las maravillas que podían pasar en el año 2000. A incentivar esas emociones, a instigar esos pensamientos además estaban algunos escritos que pincelaban imagines de ese, para aquél entonces futuro. Coches voladores, robots, viajes interplanetarios etc.


A medida que me fui haciendo mayor otras reflexiones ocuparon mi mente y me olvidé de aquel comentario de mi padre, que no obstante se repitió alguna vez más.

Cuando iba a celebrar la entrada del año 2000 recuerdo que mi preocupación estaba alimentada por el hecho de ver qué podía pasar a nivel mundial con los ordenadores ya que se corría la voz de que nadie sabía exactamente qué predecir con el hecho de que los relojes de los pc se pondrían a cero y nadie lo había prevenido y también el hecho de que de alguna manera el 2000 estaba en el inconsciente colectivo como una fecha muy especial.



Ha pasado ya mucho tiempo desde que mi padre me dijo que en el 2000 tendría 41 años.

Ha pasado ya algún tiempo desde que el 2000 se instaló en el calendario y a veces, ahora que por la edad mi mirada ya no solo se dirige al futuro y al presente sino también al pasado donde ya puede ver tantos recuerdos que me acuerdo también de lo que pensaba que iba a ser, según pintaba la imaginería escrita el años 2000 y siguientes.

Y más nos vamos adentrando en el 2000 más me decepciono por lo que me imaginaba que iba a ser.

La vida es más difícil, la vida es más una supervivencia que no una agradable experiencia entre el nacer y el morir.


 Los sistemas en los que está basada la sociedad se muestran claramente como inoperantes para garantizar un mejor futuro.

Los descubrimientos   -muchos puestos de lado dado que no es interesante que se prospecte una sociedad diferente-   son impresionantes.

Las clases gobernantes   -seres humanos normales y corrientes en su mayoría-   y por tanto sujetos a las mismas pasiones degeneran por el sentimiento corrosivo que produce la gestión del poder y de los medios cuando su acción no está regida por un auténtico sentimiento del bien común sino del propio.


No son los políticos, es a las ideas con las que se sienten identificados.

No el año 2000 no es lo que al menos yo creía que se prospectaba, lo único que resta intacto y cada vez más potenciado es la posibilidad de creación con el pensamiento y con la imaginación.


lunes, 24 de junio de 2013

El amor del amor


Hace poco tiempo leí esta bellísima y profunda reflexión:

"Te amo. 
Te respeto. 
Amo estar contigo, pasar tiempo contigo. 
Pero no te necesito. 
No necesito de ti para estar satisfecho. 
Ya no eres responsable de mi felicidad.
Tampoco has sido culpable, ni nunca lo serás, por mi infelicidad. 
Te libero de la insoportable carga de tener que cumplir mis expectativas, de tener que cambiar para ajustarte a mis interminables necesidades, de tener que ser aquel que me complete.
Ya estoy completo. 
Te amo. 
Te respeto, tal y como eres".

Y leerlo me hizo pensar en el amor y en el amor del amor.
Y leerlo me hizo pensar específicamente en el amor de pareja.



El amor entre un hombre y una mujer es uno de los temas más tratados por nuestra cultura y por todas sus manifestaciones: poesía, literatura, pintura, cine, música, etc.

Es quizás el amor la fuerza que mueve a la humanidad, es sin duda la fuerza que mueve el Universo.




Yo siento no ser alguien válido para hablar como experto en ese tema. Yo si siento ser un libre-pensador que manifiesta su libre pensamiento acerca de ello. Y será seguramente en base a mi experiencia, tanto en lo positivo como en lo menos positivo.

El karisma de mi padre espiritual y a la pregunta de qué era el karisma me respondió que era un nivel de complementación. Hay parejas que se complementan en un 30%, otras en un 60% hay otras, las menos que se complementan a niveles superiores.

En otra ocasión, y sobre el mismo tema, a un conocido literato español le oí reflexionar:

Si tuviera que dar un consejo, que consejos yo no puedo dar, diría que aquella persona a la que escojamos como pareja debe ser antes nuestro amigo/a”.

Y siempre esas palabras me parecieron sabias y siempre las recordé, tanto antes cuando tenía pareja, como después cuando pareja volví a tenerla.



La idea que visualizo cuando pienso en pareja es la de dos seres que se dan de la mano para caminar por los senderos de la vida. Ese simbolismo lo visualizo metafóricamente como de ayuda y colaboración. Entre los dos aspiran a encontrar un equilibrio en lo físico, en lo anímico y en lo superior. La visión de uno, la necesidad del otro se complementan, o se deberían complementar.

Sin embargo la idea de pareja en tanto que constitución de unidad está sujeto a la cultura, al entorno social, al tiempo que toca vivir etc. es por tanto, podría pensarlo, algo cambiante. Inclusive en una misma vida el concepto de cómo vivir la pareja puede cambiar.

Cuando era joven anhelaba encontrar pareja, como lo anhelaban también mis conocidos y mis amistades. 
Y ahora tiempo despues que ya he transitado por el mundo tanto en las consultas de coachin como en las consultas de Tarot, las personas que encuentro muchas se preguntan por la pareja, y no dejo de pensar que ello es también en respuesta a sus anhelos, que son los mismos que tenía yo y que veía que tenían mis conocidos y mis amistades.



Encontrar pareja es pues un íntimo anhelo y está ínsito en nuestra naturaleza íntima. Y las razones son muchas y muy válidas, algunas puramente físcas, otras anímicas, otras más sublimes.
A veces es la misma vida que nos empuja a ello.
Yo creo que ello responde al hecho de que somos incompletos. 
Yo creo ahora que esa otra doble mitad de mi mismo que busco, en realidad es mi Yo desdoblado en otro tiempo y en otro espacio.
Y eso lo creo ahora que he aprendido que todas las partículas en el Universo se desdoblan y que por consiguiente nosotros también estamos desdoblados. 

Es nuestro “pregrinar exiliado” que nos insufla la necesidad de “encontrarle/a”. En realidad nos buscamos a nosotros mismos.



La pareja es una de las instituciones de vida más lindas que se pueden vivir, y creo que como todo en la vida responde a un para qué y ello en base a lo que de ese para qué necesitamos para nosotros mismos.

Cuando Jesshua decía: “NO SEPAREIS LO QUE LA GRAN MENTE UNIVERSAL HA UNIDO”, no se refería en absoluto a la institución matrimonial. 
Sé seguro que Él se refería a la estructura de la materia pues en la fusión y no en la fisión se basa la idea de la vida en el Universo y de ello es un claro ejemplo los Soles del Universos que fusionan.

Por eso me impresionó tanto el escrito con el que comenzaba este escrito mío:

"Te amo. Te respeto. 
Amo estar contigo, pasar tiempo contigo.
Pero no te necesito. 
No necesito de ti para estar satisfecho.
Ya no eres responsable de mi felicidad.
Tampoco has sido culpable, ni nunca lo serás, por mi infelicidad.
Te libero de la insoportable carga de tener que cumplir mis expectativas, de tener que cambiar para ajustarte a mis interminables necesidades, de tener que ser aquel que me complete.
Ya estoy completo.
Te amo.
Te respeto, tal y como eres".

Sigo evolucionando en la forma de entender y comprender, de vivir y de experimentar el amor del amor. Por eso estoy de acuerdo con:

Quiero poder amarte sin aferrarme,
apreciarte sin juzgarte,
encontrarte sin agobiarte,
invitarte sin insistencia,
dejarte sin culpabilidad,
criticarte sin censurarte,
ayudarte sin disminuirte.

Si quieres concederme lo mismo,
entonces realmente podremos reunirnos
y ayudarnos a crecer mutuamente.

Virginia Satir

y también estoy de acuerdo con quien dijo:

A veces, en una pareja uno ama más pero a veces el otro ama mejor”.

El éxito de una vida de pareja, por lo que escuché decir a quien en la vida de pareja triunfó, se basa básicamente en no querer cambiar al otro y aceptarle tal como es.



Y hablando de la realidad de la vida en pareja y teniendo en cuenta que somos una realidad en una realidad dual, la realidad es que cuando un espíritu realiza su misión en la tierra y esta misión va en función del bien común es de ley cósmica que se manifiesten en la materia también su karisma o su parte complementaria perfecta y esto ha sido así, es así y así seguirá siendo.



…pero esto es otra historia.

domingo, 19 de mayo de 2013

...

¿Qué hora es?
Ahora

¿Dónde estás?
Aquí

¿Quién eres?
Yo y tambien algo de tí




Sin tí, sin mí...
...nada sería lo mismo

domingo, 28 de abril de 2013

Haciendo de coach 2



El otro día, y por motivos de ocupación en un proyecto de streaming en el que estoy involucrado, tuve la oportunidad en la ciudad de Barcelona de estar en una suite de un lujoso hotel de la parte alta de la ciudad de Barcelona

La lujosa suite de ese lujoso hotel estaba situada en la parte alta del edificio, en la planta 14. Por encima de esa suite en las otras tres plantas superiores otras suites más lujosas y más privadas hayan su ubicación. No teníamos acceso a ellas y el acceso es restringido solo a VIP’s.

Viendo la vista fenomenal que la habitación proponía     -motivo por el cuál se escogió dicha ubicación-   tuve la siguiente reflexión:

Los apartamentos situados en las partes más altas de los edificios son los más costosos.



Los apartamentos situados en las partes más altas de los edificios más altos son considerados de alto standing y vendidos a precios más elevados. Y ello por las vistas que proporcionan.

La altura está pues considerada un lujo.

Subir a una alta montaña, solo por el gusto de retarse a sí  mismo en conseguir el logro e integrar el valor de autoestima que da haber triunfado en el empeño es una fuente de desarrollo personal importante. La vista es el premio añadido.

En ambos casos hay un elemento común, ver las cosas desde arriba.

Usando ese concepto como metáfora se podría decir que en nuestra vida tener altas miras, ver las cosas desde lo alto es pues equivalente a superación personal y riqueza “inmaterial”.

Yogananda decía: “Cuando te asole un problema eleva tu mirada, imagine que es como el paisaje que divisas desde un avión mientras alza el vuelo. Cambia tu visión y cambiará tu relación con la situación”.

Quizás por ello “elevarse” tiene la connotación metafórica que he querido impregnar en este escrito y que en el que reflexioné estando a una altura.

Elevarse es un medio de distanciarse de lo que nos atenaza, es verlo desde otros aspecto y esa otra visión  de enfoque cambiado aporta nuevos valores. 



Elevarse…. que sanador, que enriquecedor, que metafórico.