miércoles, 4 de marzo de 2020

De ver, mirar y observar… bis


Hay una afirmación que dice:
“Es imposible reconocer algo de afuera si ese algo no está, también adentro”
Me refiero evidentemente al hombre y a su psiquismo.


Quizás este axioma es la base del porqué de la experimentación, de la vivencia, es la raíz misma de la vida.
Necesitamos experimentar para desarrollar conciencia.


Uno de los axiomas o verdades universales enuncia que, "Tal como es arriba es abajo".
Si es cierto, que lo es, tenemos que, en base a ese mismo axioma podemos entonces deducir que el universo es como nosotros, o, mejor dicho, nosotros somos como el universo. 
Cambia solo el tamaño.

Entonces, por esa misma razón, si nosotros experimentamos y tomamos conciencia puede ser cierta la expresión de que:
"el universo toma conciencia también de sí mismo a través de nosotros".


Y lo hace a través de la experimentación y la conciencia que nosotros, como seres humanos, desarrollamos.

Nosotros tomamos conciencia del universo que nos contiene y el universo toma conciencia de si mismo a través de nuestra experimentación.

Un científico francés, autor de la teoría del desdoblamiento del tiempo y del espacio, afirma que todo en el universo es información, todo es flujo de información en ambos sentidos.
Yo emito una información y yo recibo una información.

En la física cuántica se explica y se demuestra que dos partículas que han estado juntas, aunque después estén separadas por un infinito espacio una variación en una repercute en la otra y viceversa.



Eso es una demostración del flujo de información.

Decía una leyenda oriental que cuando dos hombres se dan la mano, una parte del uno va al otro y otra parte del otro va al uno, de tal manera que allá donde estén, el uno y el otro estarán siempre unidos.

Es lo mismo pero dicho de diversas formas.

Entonces nuestro papel colectivo e individual es importante.

Yo influyo en el resto, como el resto influye en mí.
El resto, conmigo dentro, influye e influimos en el Universo como el Universo influye en nosotros y en mí.
Es la ley.


Entonces ha de haber fuerzas que nos llevan en una u en otra dirección.
Nosotros, si bien aún relativo, tenemos un gran poder de acción y de influencia, y subestimarlo es disminuir una capacidad innata que tiene, su justo valor, ni más ni menos.

Si yo veo a un ángel, el ángel también me ve a mí.
Del mismo modo, si veo a un demonio, el demonio que veo, también él me ve a mí.

Hay siempre un flujo de información en ambos sentidos y, observador y observado se influencian mutuamente.

Recuerdo que, en una ocasión, de visitas en un país sudamericano, se acercó hasta el hotel donde desayunábamos un indio guaraní.
Vendía objetos y, por unas monedas, se dejaba también fotografiar.

El cicerón del grupo en el que estaba nos dijo:
“No subestiméis su ofrecimiento de foto. Para él es un gran sacrificio el que debe hacer para ganar sustento, ya que está convencido de que en la foto se queda atrapada y para siempre una parte de su alma, una parte del alma de la que él se desprende”.

Me impresionó está realidad, este hecho.

Me imagino que, en su construcción mental del proceso de la fotografía y que él difícilmente puede comprender en su totalidad, perder una parte de su alma debió y debe de ser la respuesta que encontró al hecho de ver que en un trozo de papel fotográfico quedaba impresa su imagen. Su composición de la realidad es que perdía un poco de su alma.

Vernos reflejados en un espejo, o en un río, las primeras veces para un hombre debió de ser impactante, quizás fue el primer paso del autoconocimiento, es decir del tomar conciencia de sí mismo.



Quizás, y no tengo duda de ello, la Idea Creante decidió, a través de los Dioses primero, y a través de los hijos de los dioses después   -dioses éstos también en potencia y en si mismos-   utilizar nuestra conciencia para ser consciente de sí mismo.

De hecho y en escala diferente, vuelvo a reiterar, lo grande y lo pequeño son idénticos.




Entonces quizás, el pensamiento es un reflejo físico de la consciencia, ya que si:
"Pienso, luego existo…".

Será entonces que si existo..., soy consciencia.

Y dado que el pensamiento es clave, solo para acabar, y ahora en este tiempo de tanta turbación, transcribo una frase de J.P. Garnier Malet:

Nuestro pensamiento:
Cada uno debe de personalizar su pensamiento en la fuerza del Doble y sin ninguna duda, ya que los elementos que se desencadenan intentan perturbar todos nuestros conocimientos primordiales acerca del espíritu.
Dejad de lado todo pesimismo para mantener una confianza sin límites.
J.P.G.M.

domingo, 1 de marzo de 2020

De ver, mirar y observar…

No hay nada oculto que no verá la luz, quedó escrito proféticamente.


Ahora, que la física cuántica nos está dando nuevas pautas de entendimiento que proyectan nuestra conciencia individual y colectiva, así como nuestro pensamiento, hacía nuevos horizontes de comprensión y de conciencia, parece que en ese aspecto la profecía se está cumpliendo.

Podemos pensar que quizás ahora, mediante la física cuántica, entendemos y explicamos y nos explicamos fenómenos que antes solo quedaban en aras de la fe, la metafísica, la espiritualidad.

Todo tiene una causa, un porqué y tener, a su debido tiempo, esa explicación es cuestión eso, de tiempo.

Uno de los enunciados de la física cuántica nos dice que:
“observador y observado se influencian mutuamente”.


Y un ejemplo sencillo de ello, cuando veo un paisaje hermoso, algo en mi interior se conmueve.
Si escucho una música hermosa, me embriaga una emoción.


Estos ejemplos permiten comprender esta reflexión.
Pero, ahora quiero profundizar en ello desde otra visión basada en dos películas.
Bueno, en una película y en una frase de un documental.

La película a la que me refiero es:
“El médico” (The Physician)


La película "El médico” cuenta la historia de Rob Cole, un niño que se queda huérfano cuando su madre muere de una enfermedad misteriosa en un pueblo minero de la Inglaterra del siglo XI.
Con la promesa de convertirse en un médico y vencer a la propia muerte, viaja a Isfahan, en Persia, para estudiar medicina con el gran Ibn Sina.
A lo largo de una aventura llena de pruebas y desafíos, su búsqueda incansable de conocimiento le llevará a conocer la amistad y el amor verdadero.
“El médico” es la adaptación cinematográfica del best-seller homónimo de Noah Gordon.

Aquí el enlace para ver el film:


Entre las muchas escenas, hay una que quiero aprovechar para explicar lo que quiero expresar.

Durante la trama del film, en la sociedad del siglo XI, nadie conoce cómo es el interior del ser humano.
Las creencias religiosas prohibían profanar el cuerpo.

En un momento determinado, el protagonista vence las resistencias y consigue hacerlo por primera vez, lo cuál le permite vislumbrar un nuevo horizonte.
Su maestro persa le pide que le cuente lo qué ha visto, para ambos se abre una nueva etapa, y ellos, sin saberlo abren una nueva etapa para la humanidad.

La otra escena a la que hacía mención que mencionaría es del documental “The Secret” en él expresan una idea que, al principio, me costó comprender.

El concepto es que, para los indios que se encontraron por primera vez con los conquistadores españoles les era imposible ver los barcos de éstos.
Lo único que podían observar era la variación en el oleaje que el barco provocaba y ello por el simple hecho de que les era imposible imaginar el barco, por eso, aunque lo vieran su cerebro no lo podía “interpretar”, no estaban habituados a “verlo”.

En ambos casos veo la aplicación de lo enunciado de que, observador y observado se interrelacionan mutuamente.


Entonces me surge una nueva e inquietante pregunta.

¿Qué estará pasando entonces con nosotros ahora mismo respecto de las cosas que aún no podemos ver?
Así cómo les sucedió a los protagonistas de la epopeya El médico.


¿Qué estará pasando entonces con nosotros si tal vez vemos solo algunos pequeños efectos de algo que nuestro cerebro aún no puede ver porque no alcanza a imaginarlo?
Así como les sucedió con el oleaje de las naves con los indios.

Puede ser entonces que, si hay una relación directa entre lo observado y el observador lo que vemos esté directamente relacionado con nuestra capacidad de “visualizar”.

Entonces, y por esa misma razón, los ET’s que ahora más se ven sean los de nivel más bajo.


Quizás por eso adquiere mucho valor una frase que escuché hace mucho tiempo, y que como mantra se repetía muchas veces, en la emisión de un programa de música donde se radiaban perlas de belleza inusual en composiciones musicales.

“Buscad la belleza, es la única forma de protesta válida en este asqueroso mundo”.



domingo, 23 de febrero de 2020

Una My Mind del otro día


Por motivos de trabajo tuve que hacer un pequeño viaje.
Cuando conduzco me gusta mucho escuchar música.
Cuando no conduzco también me gusta escuchar música.

Pero el otro día, cuando por trabajo tuvo que hacer un pequeño viaje escuchando música tuve esta reflexión que a continuación detallo.

Antes de ello te invito a ver este vídeo que grabé en un momento de pausa de ese viaje al que hago mención.


Independientemente de que la música guste o no guste, no es por ello este escrito, ni este visionado, sino esta reflexión que quiero compartir y que es la siguiente.

Un receptor de radio cualquiera no es más que un aparato electrónico sabiamente diseñado para captar determinadas frecuencias.
Frecuencias que están siendo emitidas a través del éter y que bajo señales eléctricas un altavoz es capaz de reproducirlas.
De tal manera que nuestro oído las capta para, a su vez, volver a convertirlas en nuevos impulsos eléctricos que el cerebro decodifica.
Es decir, escuchamos y entendemos lo que oímos.

Ahora bien, frecuencias que se emiten hay muchas.
Unas son señal de audio y vídeo, lo que vemos en TV, otras son de voz, telefonía móvil, otras son de música y radio etc.

Todas viajan por el éter, todas están ahí.


Si te fijas en el vídeo, no solo grabo el altavoz por donde escucho la música que escuchaba, sino que también grabo el azul del cielo por donde viaja la música que escucho.

Ahí está lo que se escucha, pero ni se ve ni se siente traza de que ahí está esa música.
Sino fuera por el altavoz esa música que ahí viaja no llego a identificarla.

Y si a eso añado que con el receptor de radio solo sintonizo una de las miles de frecuencias que por ahí estaban viajando, llego a la conclusión que solo identifico una de las miles que ahí viajan tanto de móvil como de TV. pero..., están todas ahí.

Esa reflexión la llevo a otra mirada.
La otra mirada es la de la esencia que cada ser humano materializa con su sola existencia.
Somos algo que al igual que las frecuencias de música que no se ven, se puede decir que somos algo parecido.
Manifestamos una frecuencia de energía que se manifiesta solo por el hecho de ser y de estar.

Me parece un milagro, un sencillo milagro.

Manifestamos algo que está pero que al mismo tiempo no está.

Es como la música de mi vídeo..., cuando apago la radio del coche la música sigue ahí aunque no la "veo".

En fin..., My minds mías, ésta durante un viaje


Hacia el infinito y más allá....

martes, 18 de febrero de 2020

Me dió que pensar


La vinculación y el nexo de unión entre los simios y los hombres viene de muy lejos.

Al respecto añado que hay varias expresiones en castellano que siempre me han hecho gracia y me refiero explícitamente a las que tienen que ver con los primates, como por ejemplo:
  • ¡Qué mono estás¡
  • ¡Tiene el mono¡
  • ¡Se ha puesto el mono de trabajo¡
  • ¡Es una monada¡
  • ¡Aunque la mona se vista de seda, mona es y mona se queda¡
Está claro que el primate está muy cerca de nosotros. 
Nos han acompañado y nos hemos reído con ellos... 



Son personajes que se han colado en nuestra cotidianeidad y en nuestro imaginario colectivo... 



Incluso hemos aprendido de ellos, y deberíamos aprender más de ellos......


En la escuela me hablaron de Charles Darwin y de su teoría de la evolución. 
Teoría que aparecía como muy pausible aunque con un eslabón perdido.

Él aseguraba que el hombre desciende del mono, pero no entendía dónde se hallaba ese salto cualitativo que hizo que nos hiciese bajar del árbol y volvernos homo-sapiens.

De un contactado de los Ángeles del ayer, Extraterrestres de hoy aprendí que la teoría de Darwin estaba equivocada.

Supe también que en su lecho de muerte Darwin entendió dónde estaba su error y el famoso eslabón perdido.

En la famosa escena de la película “2001 Odisea en el Espacio”, el simbolismo de la raza que toca el monolito y adquiere un valor de supremacía sobre el resto es muy, muy elocuente mostrando simbólicamente como el contacto con algo que es perfecto eleva la conciencia y la consciencia.


Pues bien, lo que aprendí de mi amigo el contactado a quien antes mencionaba es que la serpiente emplumada fue, tras una manipulación genética elaborada por los Dioses la que dio origen al soporte físico del alma y del espíritu que anida en el hombre.

Manipulaciones anteriores que no daban el resultado deseado en otras serpientes plateadas son las que dieron origen a unas razas de monos, de ahí que haya tanta semejanza entre unos y otros.


Sin embargo, también añadió que una humanidad que invirtió su proceso de evolución a causa del consumo de drogas llegó a inhibir y desprogramar procesos mentales y eso dio origen a los monos que están tan cerca de nosotros. 

De hecho, cuando se tiene la abstinencia de las drogas se dice comúnmente que: ”esa persona tiene el mono¡”.

Y se dice eso por el comportamiento y por los ademanes que se tienen y se manifiestan en el momento de la abstinencia forzada.
Y se dice eso seguramente porque en el inconsciente colectivo se guarda esa memoria. 

Pero, porque hablo de esto, me refiero a los monos:

Hablo porque el otro día vi un excelso documental de la BBC en la TV española.
Se trataba de “DINASTÍA”, un documental extraordinario que aconsejo ver.

Supe que se trata de una serie de documentales, pero yo solo vi ese.

En el visionado de una hora se filma todo un proceso que duró como filmación cientos de días.

En imágenes se narra como en la espesura de la cálida selva senegalesa, un chimpancé llamado David, deberá enfrentarse al reto de su vida. 
Como líder del grupo debe responder a la provocación de un joven macho que quiere hacerse con el poder. 
Ambos lucharán por defender su propia dinastía.

El hilo conductor de la narración es guiado por una bióloga que conoce y conocía a los miembros de esta manada desde hacía más de 20 años, lo cual le permitía saber bien sus costumbres, sus hábitos, sus movimientos y así poder hacer un mejor seguimiento para la narración visual del documental.

Hay una escena que es desgarradora.

El mono, jefe de la bandada, ya con una cierta edad es atacado por dos o tres monos más jóvenes que quieren ocupar su lugar. 
La pelea es atroz y a muerte. 
De resultas de este combate, el protagonista de la historia, recibe heridas gravísimas con la perdida, inclusive de dedos de sus extremidades, mordiscos en sus orejas y heridas profundas en el cuerpo.

Mal herido queda y nadie de su tribu puede ayudarle, por más que lo intentan, restan con él un tiempo hasta que deben abandonarlo.

La filmación del documental adquiere tintes trágicos, ya que parece que se asiste impasible a la agonía de una gran jefe patriarca y que ha sido vencido.

Solo y abandonado a su suerte, poco a poco, recobra vitalidad y sanación de sus heridas en un proceso lento y solitario.

Las imágenes acompañan su periplo.
Como come de a poco para, poco a poco, recuperar fuerzas.
Como sus heridas lentamente van sanando, todo ello en un proceso que culmina con el reintegro del monarca patriarca a su manada que había seguido su peregrinaje en búsqueda de agua y alimento.

Nuevamente se debe de enfrentar, no sin antes buscar alianzas entre algunos congéneres, a una nueva lucha de poder por el poder y de la que sale, al menos en esta nueva vez victorioso.

Lo dicho un documental excepcional.

Documental que al final del mismo y de la mano de sus realizadores se explora y se explica el cómo fue realizado.

De entre ello traigo a colación, y como motivo principal de mi escrito, las expresiones de quienes pensaban que asistían a la muerte del monarca.

Especialmente sentidas las declaraciones de la bióloga que conocía a los componentes de esa manada desde hacía 20 años.

Y no, no podía hacer nada, nadie podía hacer nada. 
Solo podían ser testigos mudos e impasibles de lo que ocurría.

Quien vea el documental, o lo haya visto sabrá de lo que estoy hablando.

Y viendo esas imágenes pensaba en los Dioses que manipularon a la serpiente emplumada para dar origen a lo que Darwin llamo su eslabón perdido.

Y pensaba que al igual que los documentalistas, Ellos, se limitan a observar sin poder intervenir, aunque ello sea extremadamente duro.

Viendo a los monos en la pantalla del televisor sintiéndome homo-sapiens imaginaba lo difícil que debía de ser explicar a los monos que si bien, siguiendo la ley de la naturaleza, no dejaba de resultarme chocante ver sus luchas de poder por el poder.

Tras ver eso me siento un poco mono ante los Dioses que seguramente nos ven desde sus monitores en nuestras luchas de poder por el poder.

Tal vez sea la evolución propia de los elementos, y en eso Darwin acertó, a llevarnos lentamente a una manera y diferente de hacer las cosas.

Quizás la clave del mono(que no homo)sapiens es que mientras nos sintamos separados los unos de los otros y no como una única familia y grupo se luchará por el poder.


Porque en esa ilusoria separación será tomada como cierta la falsa idea de que uno es mejor que el otro, sin tener en cuenta que todos somos un único cuerpo en el que, la unión y acople de todos los componentes hace que la resultante sea que todos seamos y somos uno.

Algo así como todas las partes de mi cuerpo en las que todas trabajan armónicamente para el bien común, o como el cardumen que forman los animales cuando están juntos formando un único cuerpo.

Qué curioso el documental me hizo sentir mono y Dios al mismo tiempo y es que, sin duda soy también las dos cosas.




lunes, 14 de octubre de 2019

No me libro del libro

No me libro del libro ni nadie se libra desde que se inventó.



Dice un dicho popular:
"No has tenido una vida completa si no has hecho tres cosas en la vida, a saber: Tener un hijo, plantar un árbol, escribir un libro...".

Y luego alguien añadió, pero esto es solo un añadido jocoso:
"Haber estado en la cárcel...".

Esto, como he dicho, es un añadido jocoso que, por supuesto, no comparto.

De los tres aspectos del principio de mi escrito hoy me quiero centrar en el aspecto del libro.

No me considero un buen lector.
Pero eso sí, cuando un libro me ha atrapado, no lo he soltado hasta que no lo he acabado de leer.


De los libros he leído cosas, por ejemplo:
  • "Un libro abierto es un cerebro que habla; cerrado un amigo que espera; olvidado un alma que perdona; destruido, un corazón que llora".
  • "Para viajar lejos, no haya mejor que un libro".
  • "Ante ciertos libros, uno se pegunta: ¿quién los leerá? Y ante ciertas personas uno se pregunta: ¿qué leerán? Y al fin, los libros y personas se encuentran".
  • "El autor solo escribe la mitad del libro. De la otra mitad debe ocuparse el lector".
  • "Hay a veces que tú no escoges a los libros, sino que pareciera que los libros te escogen ellos a ti".
  • "Que hay tantos libros publicados que si se pudiesen apilar todos podríamos llegar caminando por ellos hasta La Luna".
Reconozco que los libros tienen un algo especial, al menos algunos.
Los libros han cambiado la historia y las costumbres.


Pero, ¿qué hace que alguien decida escribir un libro y, qué hace ese “algo”, que le ha hecho a alguien querer escribir ese libro, haga que ese libro impacte en el colectivo de los hombres, y hasta el punto que ese libro modifique. modele, reajuste el pensamiento colectivo de una forma evidente?

“Algo”, desde lo invisible, sin duda y es, en parte, un misterio y una magia de la vida.

Expreso en dos ejemplos, distanciados en el tiempo, eso que estoy expresando.

Por un lado, tenemos:
Dante Alighieri con su trilogía:
"La Divina Comedia Infierno, Paraíso y Purgatorio"

De otro lado:
Yuval Noah Harari con su trilogía:
"Sapiens. De animales a Dioses", "Homo Deus. Breve historia del mañana”, “21 lecciones para el siglo XXI".

En ambos casos, no solo esta fue su obra, sino que, en ambos casos, ambos autores han escrito más libros, pero éstos fueron los que “algo” que se los hizo escribir se volvieron especiales.
Y del resultado de esa escritura calaron con trascendencia en el colectivo, calaron hondo en casi todos aquellos que estas obras leyeron.

Y los he usado como ejemplo porque, desde mi punto de vista sirven perfectamente para ilustrar lo que quiero expresar.

Los libros pueden calar hondo, como en estos casos y pueden llegar a ser casi objetos de veneración, pero eran y son incompletos, y me cuestiono acerca de los efectos que producen en el inconsciente colectivo.

Y lo digo porque sinceramente creo que los conceptos vertidos por Dante moldearon el pensamiento de una muy buena parte de la sociedad humana de su tiempo y del futuro inmediato de aquel tiempo.

Hicieron pensar en unos estados definitivos de existencia en donde el físico seguía siendo el terminal donde se sienten y se viven las cosas, mientras que lo que en realidad expresaba eran estados de sensación de la conciencia que, por ley, vive lo que ha creado.

Lo que Dante quiso expresar, yo pienso, eran sensaciones y sentires mientras que por error se llegó a pensar que esos estados eran lugares y vivencias.
De ahí que se visualizase desde la hoguera de Pedro Botero en donde la gente era cocinada hasta las nubes donde uno estaba tocando el arpa todo el día.
Dante, redimensionó tratando de en palabras adaptadas por su conocimiento y por su pensamiento experiencias extracorpóreas de un universo paralelo en el que veía lo sutil y la esencia de donde brotan las formas.
Vio un aspecto que es un reflejo tratando de bajarlo al concepto de nuestros reflejos.

Sinceramente creo que los conceptos vertidos en la visión de Yuval moldean el pensamiento de una muy buena parte de la sociedad humana de nuestro tiempo y del futuro inmediato de este presente.

Expone, en base a los extensos conocimientos de cosas que pasan, un probable futuro.
Un futuro exento de ternura, magia, belleza.
Un futuro donde es presente el frío aséptico de la falta del calor de la magia de la vida, de las cosas, del calor de la belleza
Yuval, no incluye aspectos reales de la vida mientras avanza por la conclusión de sus conclusiones. No abre espacio a la presencia del espíritu en el aspecto material de la vida y no abriéndole espacio es como si lo negase.
No abre espacio tampoco a la existencia de otras conciencias, de otras humanidades, de otras razones.
No abre espacio a la intervención de la magia en la vida, de los Dioses, del Dios interior de cada uno de nosotros, de cada ser humano.
Pareciera que solo hay un futuro en base a los inputs de los algoritmos.

Se diría que Dante estaba exento de pragmacidad y que Yuval es todo cartesiano pragmático.
Se diría que Yuval está exento de magia y de intangibilidad y que Dante es todo intangible etérico.

Dante no estaba en todo lo cierto.
Yuval no está en todo lo cierto.
Yo, en el libro de mi blog no estoy, por supuesto, en todo lo cierto.

Y digo esto en base a que profesores y pensadores inducen a tener siempre un pensamiento crítico y a no tragarse, sin desmenuzarlas, las ideas de otros.
Y este caso es el mismo.

Es decir, del mismo modo que cuando comemos nuestro cuerpo asimila lo que de ese alimento es útil para nosotros, en igual forma de lo que dicen los demás hemos de asimilar lo que es útil para nosotros.
Y ello es debido al hecho de que nadie está en lo cierto de todo. 

Pero lo cierto es que lo cierto está en la suma total de la parte de cierto que cada uno tenemos.

E, influyendo tan profundamente las ideas versadas en estos libros en el pensamiento humano terminan por condicionarlo sin duda estará bien que así sea, ya que si así es así debe ser, aunque no significa que podría ser de otra manera sin duda mejor.

Con el tiempo los conceptos de Dante se han reajustado y reacondicionando.
Sin duda, con los de Yuval pasará lo mismo.
Y, sin duda, yo haré lo mismo con los míos propios.


Y ya que he hablado de Dante y su trilogía solo un pequeño apunte, a modo de anécdota.

Durante una buena parte de mi vida estuve adherido ideológica y operativamente a los postulados que divulgaba el “C.S.F.C. Centro Studi Fratellanza Cósmica”.

En esa agrupación hubo una mujer, Giovanna Viva que, en lenguaje moderno y comprensible, escribió un libro donde redefinió, todas las “tercetas“ de los libros de Dante.

Al principio un pequeño grupo de colaboradores y amigos,           -gracias Marta, Carmelita, Marcelino por vuestra energía-           grupo al que yo coordinaba asumimos la tarea de traducir sus escritos al castellano.
Fue un proceso duro y largo y el tiempo de traducción llevo años.

Reconozco que encontré cosas interesantes.
Por ejemplo que el mismo Dante anticipó que alguien en el futuro explicaría el hermetismo de sus tercetas, definió que el espacio-tiempo es como una cárcel circular de la que se puede y acabaremos saliendo, etc.

Al final se concluyó la obra, y esta obra, si alguien quiere puede tenerla, leerla.
Para ello basta visitar un enlace desde poder descargarla.
Es en el siguiente enlace:


En este enlace, y ya que hablamos de libros, se encuentran, también para poder descargar otras obras, otros libros, no tan famosos como los que menciono en este escrito, pero con un buen contenido para abrir la mente, libros que quieren ayudar a desarrollar conciencia, conocimiento y arrojar luz.
Al menos eso es lo que pienso, al menos eso es lo que creo, a ti de decidir.

En definitiva, los libros y su fuerza.
Los libros y su efecto.
Los libros y su magia.
Los libros son el pensamiento de un hombre que expresa su pensamiento.
Los libros son un legado, son una transmisión.
Los libros influyen en el presente, influirán en el futuro e influyeron en el pasado.
Los libros han cambiado la historia.

Ahora cada uno puede escribir y autopublicarse su libro.
Ahora hay libros de papel y los hay virtuales, hay también audiolibros.
Ahora, ayer, mañana y siempre cada uno de nosotros somos un libro, cada uno de nosotros desde siempre, desde ayer y desde el mañana escribimos en esas páginas nuestra historia…

…Y si lo piensas de libro a libre, en castellano al menos, solo hay una vocal de diferencia y…
…un concepto que es casi igual.

Y ya para acabar, respecto del dicho popular me falta plantar el árbol porque mi libro es este blog en el que este artículo es un capítulo más.
En fin, no me libro del libro ni me quiero librar.