jueves, 12 de noviembre de 2015

El síndrome del predicador


Desde el principio de los tiempos emerge de cualquier grupo social un “predicador” o ministro de Dios, o profeta, o como ahora se dice: “contactado”.

Todos los seres identificaron a Dios en elementos externos a sí mismo.
Cuando los fenómenos naturales les superaban hacían Dioses vengadores asignados a cada elemento: Neptuno el temible Dios de los fondos marinos;
Eolo el Dios del viento, que arrastraba las naos de los navegantes al fondo del abismo donde reinaba Hades, a su vez relacionada con la muerte.

Cuando el ser humano constataba su fragilidad, creaba semidioses como Hércules.
Al comprobar la maldad y la crueldad de sus congéneres, se creaban Dioses llenos de amor o bien deificaban a los seres humanos, como el caso de Jesús el Cristo, y a estos Dioses inalcanzables, se les atribuía generación tras generación, más prodigios, más milagros y más atributos.

En cada generación escalaban un puesto más en lo sobrenatural y así conseguían la omnipotencia, la sabiduría suprema y la vida eterna.

El creer y aspirar al beneplácito de Dios es consustancial a ser humano.
Y seguramente está bien.
En todo caso, pensar que existe algo superior, siempre nos proyecta a metas de perfección y de progreso.
Incluso estos supuestos Dioses nos muestran el camino de la virtud.

Lo que resulta curioso, es que junto a estas creaciones, casi simultáneamente surgen los “intermediarios” seres humanos que se asignan la función de profetas, ministros de Dios, iluminados y contactados.

De la noche a la mañana se atribuyen la misión de ayudar a la humanidad, desde su posición de sabiduría, privilegio o contacto con dicho Poder Supremo.
Desde ese mismo instante dejan de ser humanos para convertirse en seres semidivinos o elegidos.
Desde ese momento dejan el plano de la humildad y se atribuyen el plano de la maestría.
Se distancian del plano familiar, comienzan a compadecerse de los pecadores, incapaces y mermados de su entorno y comienzan a dar consejos, echar arengas, escribir comunicados y dar conferencias para salvar a los perdidos y llevar a las ovejas negras ante su Dios.

El “síndrome del Predicador” no deja de ser una neurosis, que retroalimentada permanentemente puede llevar al profeta de turno a:
Crear guerras santas, auto-mutilarse en nombre de Dios.
Pasar calamidades metiéndose en conventos o darse latigazos para imitar la faceta del dolor de su Dios.
A leyes normas y doctrinas que producen dolor, marginación y sectarismos en las diversas sectas o castas sociales.
A iluminados que utilizan la metralleta en nombre del Dios vengador de turno o a crear inquisiciones intolerantes que utilizan el crimen y la tortura contra quien no sigue las normas de estos “magníficos predicadores”.

En algunos casos estas neurosis pueden llegar a psicosis o doble personalidad.
En algunos casos, y recordando la fecha del 11-S estos iluminados, se inmolan en nombre de su Dios en aviones, pero desgraciadamente su locura se lleva por delante a miles de inocentes.

Las características fundamentales de estos predicadores son:

Su incapacidad de escuchar a los demás.
El reaccionar violentamente contra quien osa llevarles la contraria.
Ignorar en sus discursos la ciencia, la inteligencia y la lógica, sustituyéndolas por la supuesta iluminación o el contacto divino que solo ellos tienen.

En este tiempo moderno y gracias a internet, podemos ver este “personaje” típico reflejado en millones de páginas que nos ofrecen discursos, contactos desde el más allá, misiones secretas, conspiraciones extrañas, pactos entre hombres y diablos y entre poderes secretos humanos con extraterrestres feos y degenerados, paraísos y fines del mundo al por mayor, sectas y pseudo-elegidos que en posesión de la verdad no dejan de enviar arengas, mensajes y doctrinas que rellenan los vehículos de información de basura mediática.

Lo curioso, es que estos “predicadores” se atribuyen la virtud y el papel de ayudar a los pobres humanos.
Se asignan tareas virtuosas de esfuerzo y de dedicación enviando mensajes y doctrinas, que llenando los correos de internet de miles de ingenuos, tienen que aceptar la profecía de turno, la revelación del Extraterrestre o la llama violeta o rosa del maestro ascendido en el ascensor de la estupidez manifiesta.



El Síndrome del predicador se puede identificar por diversos signos y por distintas manifestaciones o rasgos de la personalidad.
A saber:

El predicador iluminado.

Este personaje no suele leer nada pues tiene miedo de que sus discursos se vean rebatidos por la ciencia, la lógica u otros autores. Este ser no pisa el suelo, suele ir en una nube de sabiduría absoluta. No le aguanta ni su pareja, ni sus hijos ni su vecino, puesto que su arrogancia sus discursos y ademanes que emite hacia su entorno son insufribles.

El predicador aprovechado.

Este personaje suele cobrar directa o indirectamente por todo o por casi todo. Da conferencias, otorga poderes y nombra elegidos entre sus adeptos y lógicamente estos contribuyen agradecidos a mantener a su líder.

El predicador egocéntrico.

Normalmente suelen ser seres que no han terminado sus estudios o que no han conseguido realizarse en la vida profesional y laboral y mediante la designación de un ser divino salta al más alto nivel sin pasar por el esfuerzo de una carrera. Este ser vive de los halagos y de las sonrisas de los ignorantes que viven en su entorno.

El predicador sectario.

Se trata de un predicador, que ha recibido del Dios o del extraterrestre de turno la facultad de dar algún nombre, designación o reconocimiento secreto a sus adeptos, que al verse “elegidos y supra-humanos”· pagan en forma generosa a su gurú.

El predicador sexual.

En este caso se trata de un listillo que aprovechándose de la confusión y debilidad de gente atribulada o perdida, les consuela en nombre de la amistad, de la fraternidad o de la divinidad.

El predicador esponja.

Se trata de un ser que capta cientos o miles de noticias no comprobadas, conspiraciones de poderes negros y profecías y las divulga como experto; en libros, conferencias o internet, engordando la vía de la desinformación. Por supuesto, estos predicadores nunca o casi nunca han tenido una sola experiencia paranormal ni ningún contacto especial.

El predicador vidente.

Es el que confunde sus mentalismo, con supuestos mensajes divinos y que molesta a propios y extraños diciendo que el aura de tal o cual, está verde o que detrás del sorprendido está en forma invisible un santo, un extraterrestre o un espíritu que le protege.

El predicador profeta.

Es aquel que se instala en una fecha para vaticinar el fin del mundo o el comienzo de una nueva era. Estos seres llenan de miedo a propios y extraños y de falsas esperanzas a los pobres de espíritu.

El predicador liberador.

Es el que se queda mirando a sus víctimas diciéndoles, que esa será su última reencarnación en la Tierra y que es un gran espíritu que ha venido a hacer una misión sobre nuestro planeta. Por supuesto esa misión nunca llega, pero si aumenta la desesperación y la resignación de los engañados.

El predicador contactado.

Que viaja cada día, cada noche y en cada pensamiento a las naves de los Dioses, trabajando junto con ellos en el plan de la salvación de la raza. Estos seres suelen ser inadaptados, vagos y despegados de la realidad pues su espíritu no es de este mundo, sino del mundo de sus paranoias mentales.

Y por último está

El predicador Jonás.

Es el que curiosamente y legítimamente puede actuar de predicador, pero que no quiere hacerlo; bien por la presión social o por el miedo.


Habría que recordar al profeta Jonás que pasó tres días en una OSNI (Objeto Submarino No Identificado) por no haber querido ir a predicar a los ninivitas.
En este caso fueron los Dioses los que se lo ordenaron y él no lo hizo.

También podríamos hablar del predicador que si hizo su trabajo como el caso de Noé, cuando construyó la barca que salvaría a sus semejantes ante el diluvio.
O Moisés que estuvo cara a cara con Dios y recibió el mandato de sacar a su pueblo por el desierto.


La cuestión es: ¿cuántos predicadores se autonombran enviados de Dios o de los seres superiores y se ponen a divulgar lo que les viene en gana?

Al existir esta jauría de “iluminados” parece obligado que exista el colectivo de los expertos informativos que han creado un negocio lucrativo como expertos en desmentir la locura y señalar en forma jocosa a los que hacen el ridículo rompiendo la reglas mínimas de la prudencia y de las formas.
Y como consecuencia de todo lo anterior, se da una mayoría de seres que no creen en nada al comprobar tanto desengaño, tanta mentira y desinformación.

Tengo el convencimiento que si cada uno de nosotros nos ponemos a trabajar en el día a día, haciendo felices la vida de nuestra familia, ocupándonos de las pequeñas cosas, ayudando a los demás, cuidando la naturaleza, practicando la virtud e integrándonos en la vida social y cuidando nuestro cuerpo y nuestros hábitos, saldrán pocos predicadores.
Bastantes problemas tenemos con sobrevivir y cumplir con las normas correctas como para adentrarnos en el mundo de lo divino y de lo supra-humano.

En psicología se estudia una figura llamada “disonancia cognoscitiva” que se explica fácilmente con un ejemplo:

Se trata de una contactada o iluminada que habría recibido de Dios o de los extraterrestres una fecha en que las aguas iban a subir hasta las cumbres de las montañas más elevadas.
Llegada esa fecha, miles de personas acompañaron a la iluminada de turno a la cumbre de una altísima montaña en una población de EE.UU.
Al día siguiente al no haber pasado nada y no haber subido las aguas se le pidió explicaciones a la profetisa iluminada y esta dijo:

“No han subido las aguas, porque he estado rezando toda la noche y Dios nos ha perdonado y ha parado el diluvio...”.

De esta manera, la profetisa se había convertido de iluminada a generosa y compasiva, porque gracias a su amor por la humanidad, los pobres mortales habían sido perdonados.

Sería conveniente que fuera ese supuesto Dios el que nos liberara de tanto predicador, mesías, contactado o iluminado.
Bastante tenemos ya con tanto político, banquero y funcionario.


Estos últimos no actúan en nombre de Dios, sino de la patria, del estado del bienestar o de la nación de turno, pero son tan pesados como los predicadores.


martes, 8 de septiembre de 2015

Observarme observando


El universo, la realidad es fractal. 



Del mismo modo que la Conciencia del Universo toma conciencia de sí mismo a través de nuestra conciencia, nosotros tomamos conciencia de nosotros mismos mediante la vida y las múltiples experiencias que nos propone. 

Una de las claves para ir más rápido y al mismo tiempo una de las cosas que menos hacemos es la de disociarnos de nosotros mismos a la hora de observar.

Es decir observarnos cuando observamos y hacerlo sin juicio ni prejuicio.

Abrimos así una nueva perspectiva mucho más amplia.
Yo observo a mi alrededor y eso me da una información. 

Es como desdoblarse, es decir observarme como observador de mi mismo y del mismo modo obtendré de mi propia observación de mi mismo una nueva información enriquecedora. 

Eso calmará mi juicio de los demás y eso ampliará mi deseo de trabajarme más a mi mismo que es realmente lo único que realmente puedo hacer y eso como siempre influirá en mi entorno porque ocupo un espacio en un tiempo definidos y produzco un efecto por el sólo hecho de estar. 


Siento que es una clave clave de la vida.





Pienso luego existo



Si lo que hace avanzar nuestro mundo es la aplicación de la inteligencia en sus múltiples estados porqué el universo debería ser diferente?


Será por eso que los ET's en vez de Dios lo definen como la Mente que instruye y coordina 150 Billones de universos?


lunes, 31 de agosto de 2015

Reflexiones de vida, presente, amor y magia

La vida, si hubiese que definirla podríamos llamarla presente.


Presente es sinónimo de regalo.
Presente es también síntesis del aquí y del ahora.

Y eso porque en esencia es lo único que tenemos en verdad, la vida.

La vida es un gran misterio y no deja ni dejará nunca de serlo.
La vida es un gran misterio porque en si misma encierra muchos misterios que, seguramente por falta de datos, hacen que no alcancemos a comprenderla en su totalidad.


Una de las magias de la vida es justamente su misterio.
Como misterio y magia son el amor y los lazos que nos unen a las personas.

Y es esa magia y ese misterio,     - y que nos envuelve cuando menos pensamos en ello-       los que son de una gran ayuda para vivir con más magia y misterio el presente de vida que nos toca.


Carecería de sentido estrechar esos lazos para que solamente perdurasen el tiempo que perdura un momento presente continuado.

La vida es también sabía.

Sería pues un sinsentido que estos lazos no perdurasen, y quizás lo sería porque nosotros somos eternos, así como lo son el amor y la magia.

Más allá de la forma, más allá del tiempo y del espacio, esos lazos viven en nuestro recuerdo y en nuestra emoción.


Y esa es parte de la magia y del misterio del amor, por eso siempre vive.

Nacer aquí, ¿significará de alguna manera “morir” en otra realidad del mismo modo que morir aquí significará “re-nacer” en esa otra realidad?

Sin duda “re-nacer” allí será vivir y ser conscientes de otra realidad diferente y difícil ahora para nosotros de imaginar.

Apelar entonces a la magia y al misterio es tener la certeza de que la emoción que esos lazos han producido traspasaran esa barrera de lo ilusorio y se harán vivos allí como vivos están siempre en nuestro recuerdo aquí.


El misterio de la vida es insondable, sencillamente es.

Como sencillamente es el amor y la magia.
Como sencillamente lo han sido y lo continuarán siendo.


Porque el amor y la magia, así como la vida, también se perpetúan en el tiempo y son eternos…

…como eternos somos nosotros, que somos también presente, amor y magia.


martes, 25 de agosto de 2015

Mi punto de vista




Yo siempre digo, pero es mi creencia, que la vida se puede ver como se ve con los ojos. 

Con la visión del ojo izquierdo -la física-racional- 
Con la visión del ojo derecho -la espiritual mágica-

Si ves la vida solo con un ojo tu campo de visión es limitado, te falta profundidad de campo. 
Si ves la vida más con un ojo que con el otro la visión es tambien un poco deforme.

sábado, 15 de agosto de 2015

Una clave clave



Nosotros creamos 
El futuro con el 
Pensamiento
Este futuro se basa en el pasado
Pero nosotros lo creamos.

No extrañe pues si digo 
Y lo digo con conocimiento de causa
Los Luciferinos, los Annunakis,
Los Iluminati    -los Apagati mejor dicho-   existen
Pero en el presente son una proyección 
De nuestro pensamiento.

Estamos a punto de dar un salto evolutivo
Acaba un ciclo de tiempos y se crea uno nuevo.

Esos Seres se quieren perpetuar en el tiempo.

Su clave de existencia es estar presentes
En nuestra memoria
Por eso alimentan nuestro recuerdo de ellos.

Si pensamos en ellos,
Si les tememos
Alimentamos su existencia

Está a cada uno ver qué memoria 
Quiere alimentar conscientemente.


Y lo que se alimente en individual y en colectivo
Ese será el futuro creado y vivido
Tanto a nivel colectivo como indiviudal 
Es la LEY

Yo no digo no saber que existen
Yo no digo ignorar su exsitencia
Existen
Y digo que hagamos lo contrario de lo que quieren

Yo digo alimento lo que quiero.

Lo que me molesta es que pocos o casi nadie,
Ahora más que nunca,
Hablan del Dios interior de cada Ser 
Y esa esencia se tiene 
Por el hecho de ser quienes somos.

Parece
Como sí se quisiera matarlo,
Parece
Como si quisiera borrar
Esa memoria en nosotros.

Y esa memoria es la clave para salir del
Agujero negro en el que caímos.


sábado, 8 de agosto de 2015

Esto hoy 8 - 8 - (2015) 8 andaba pensando yo

El primer principio universal de la enseñanza esotérica dice que el TODO es Mente.


Mi cerebro no es el que piensa. 

Está acaso esto en contraposición con ese primer principio esotérico.
No¡

Han descubierto que el corazón es un cerebro en si mismo. 
Han descubierto que la radiación magnética del corazón alcanza más radio de influencia que la propia del cerebro.

Mi cerebro trasforma impulsos que recibe en pensamientos; pensamientos que yo escucho a través de una voz sin sonido.
Mi cerebro de impulsos crea imágenes; imagenes que yo veo en una proyección mental pero que no veo con mis ojos.
Y todo ello produce en mi emociones, sensaciones y todo ello también crea el futuro.



El pensamiento nace más adentro.
El pensamiento nace cerca del plexo solar, en un lugar muy cerca del corazón, pero eso no lo sé aún seguro de dónde es así.

Si tuviese que hacer un símil de lo que quiero decir, diría que el pensamiento es un piano capaz de manifestar ondas sonoras audibles, pero como el piano, sin un pianista un piano no es música. Un piano es solo un potencial posible de música. 

Eso es el cerebro, el piano.
La clave está en el pianista.


La clave está tambien en la calidad de música que el pianista desea tocar.
Si el cerebro está contaminado es entonces igual a como un piano desafinado. Hay muchas clases de contaminación en el cerebro.

Esa es mi responsabilidad en tanto que ser humano, la de afinar el piano y la de desear tocar lo mejor posible.
Desear tocar la mejor música posible
El pianista creo que está a medio camino entre "yo" y mi "Yo Esencial". 
Algo así como el alumno y su maestro.

La parte más sencilla de todo el proceso la tengo yo. 
Si lo creo y lo quiero, lo creo y se crea.

Si pienso que conseguiré tener buenos pensamientos, buenos pensamientos acabaré teniendo.
Si pienso que no conseguiré tener buenos pensamientos, buenos pensamientos no acabaré teniendo.
Yo tengo la libertad de qué elijo.


En el primer caso ya mi parte de Yo Esencial y mi Yo profundo o inconsciente se las apañaran para encontrar la forma de que mis pensamientos sean lo mejor posible. 
Y esos pensamientos serán de benevolencia para conmigo el primero y para los demás después.
Si es el segundo caso seré marioneta de un futuro que no me corresponde y que además alimentaré.

Ahora entiendo aquellas famosas frases:

“AMA A LOS DEMAS COMO A TI MISMO, SINO TE AMAS NO SABRÁS COMO AMAR A LOS DEMAS”.

Y también aquella otra de:

“VE TU FE TE HA SALVADO”.

Es tan sencillo que si aceptamos que sea así, así será porque habremos creado ese futuro.
Es tan sencillo que nos empeñamos en que no sea así, sencillamente porque no lo creemos.
Por eso, en parte es lo que la realidad nos demuestra que así es.
Es así de simple.

Cerebro y corazón han de trabajar al unísono.


Si solo sigo los impulsos de mi corazón sin un mínimo de razonamiento es muy probable que me equivoque y la razón me lo hará comprender.
Si solo sigo el resultado de mis pensamientos sin un mínimo de corazón es muy probable que me equivoque y la vida me lo hará comprender.

La mente está a nuestro servicio.
Quien comanda el primero es el corazón, pero en una armonía perfecta, tal como nos lo demuestra la coexistencia de los dos hemisferios de mi cerebro que juntos forman una unidad.

El corazón lleva y es la mente después quien da la respuesta y la comprensión de lo que ha o no ha pasado.
Es la mente quién quisiera controlarlo todo antes.
Pero si esa necesidad está basada en el miedo y no en la confianza es cuando entonces no funciona.

Cuando el ser humano se forma lo primero que se forma es el corazón.
Se podría decir en otras palabras que el cuerpo es el envoltorio que se fabrica el corazón para manifestarse.
Por eso cuando el corazón se para, se detiene la vida.
Por eso cuando el cerebro se para la vida puede seguir funcionando.


Pero como siempre digo esto es solo una My Mind mía o, tal vez no?.

Pd.: Gracias Patrick primero y gracias Dominique tambien a ti por ayudarme a llegar con vuestras conclusiones y en nuestra interrelación a estas conclusiones.